sábado, 29 de agosto de 2009

La construcción del hombre necesario (¿para quién?)

Los medios se han consolidado como el aparato ideológico predilecto de la burguesía para el control de las masas. Sería imposible negar el papel preponderante que tienen los mass media en la población, principalmente en un país como México, donde la educación puede ser relegada por intereses partículares de un pequeño circulo de poder.

Los nuevos planes de estudio que la SEP ha implantado en sus alumnos de secundaria es ejemplo de ello, además de las continuas tendencias de eliminar asignaturas tan elementales para la aprehensión del conocimiento como lógica y filosofía. ¿Razones? Sólo existe una: resultan asignaturas inútiles para el sistema neoliberal que no busca seres pensantes, con un sentido de análisis y una actitud crítica, sino fieles siervos al sistema, que no cuestionen la realidad a la que viven sometidos.

En 1982 se exibe el filme “The Wall”, basado en el disco conceptual de estudio del mismo nombre, autoría de Pink Floyd. Independientemente de ser considerado uno de los mejores trabajos dentro de la historia del rock, la película encierra en su recurso audiovisual una critica a la sociedad confabulada con la vida de dos de los integrantes de la banda: Roger Waters y Syd Barrett.

Another Brick in the Wall” es un video extraído de la película mencionada anteriormente y seguramente el más popular y reconocido, en el se representa al sistema educativo mal estructurado y con una constante tendencia a satisfacer las necesidades del sistema, moldeando mentes incapaces de reflexionar y analizar acerca de su propia realidad, siguiendo moldes preestablecidos no sólo por el sistema, sino por los mismos medios que crean estereotipos de identificaciónatrápandoideológicamente a los “alumnos” e impidiéndoles la libertad.

¿Por qué una pared? Bien, este argumento tiene fundamentos en la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud, donde la barrera representa un mecanismo de defensa del yo. El yo construye barreras que permiten rechazar impulsos o solucionar conflictos. Entonces, la pared representa el bloqueo mental que permite proteger los sentimientos y bloquear todo aquello que nos paresca indeseable, y si la puerta del muro se queda entreabierta la vulnerabilidad se hace presente y los miedos más escondidos comienzan a ser expuestos hasta la destrucción del muro.

De la ficción a la realidad, actualmente en nuestro país el papel de “educador” ya no lo asume la iglesia y la escuela ha sido relegada a un segundo plano. Los medios se han “revolucionado”.... Sí, usted ha leído bien. Los medios se han revolucionado como educadores, con programación que llega a los más pequeños de la casa con Plaza Sesamo hasta aquellos que pretenden capacitar a la fuerza trabajadora, claro sin dejar atrás a las telenovelas que unen a la familia delante del televisor para ver cómo le “tronaron el ejote a la protagonista de las ocho” o ver como en los programas de concursos venden su dignidad por un billete de cien pesos y por si fuera poco, hasta la Virgen de Guadalupe es llevada a usted gracias a la magia de la televisión.

Es importante mencionar que aunque pareciera el contenido más inocente, todo aquello que se reproduce en los medios (llámese radio, televisión, prensa o Internet) lleva consigo una ideología que se adapta a la propia de quién emite la información presentada. Ya sea ocultando información que convendría no sacar a la luz por evitar confrontaciones sociales o seleccionando el tipo de programación de deberá ver la audiencia.

Si los medios acaparan la información, si no podemos exigir los contenidos que nosotros mismos consumimos terminaremos colocando uno tras otro los ladrillos de nuestro propio muro.

No necesitamos que nos digan cómo y qué pensar. No necesitamos que nos digan cómo actuar. No necesitamos ser ridiculizados. No queremos conformarnos.


"No necesitamos ninguna educación. No necesitamos el control del pensamiento."

viernes, 19 de junio de 2009

A propósito del día del padre

Era una tarde soleada, de esas que invitan a salir a jugar y caminar por el césped sin rumbo fijo. Pero no, aquel padre y jefe de familia estaba sentado en su sofá color naranja chillón frente al televisor, cambiaba una y otra vez el canal sin encontrar algo bueno que ver, a pesar de tener más de 100 canales que elegir. Vestía una camisa blanca a rayas y zapatos negros. Era un hombre muy recto de actitudes y hábitos que él consideraba educados.
Su hijo cruzó por la puerta de entrada, llevaba ese pantalón que tantas veces le había pedido que se deshiciera de el. A pesar de ser familia, su hijo era todo lo contrario a lo que él hubiera esperado. El joven no mayor de 16 años gustaba del punk y de su cabello largo y ondulado. Su apariencia, su actitud y su manera de vestir era siempre un conflicto que podía convertirse en una pequeña guerra armada.
Su hijo se sentó a un lado suyo, quiso decirle algo pero limito a hacerle una mueca con la boca y desviarle la mirada, hasta que su hijo se apresuro a preguntar
-Papá ¿eres feliz?
-Qué
-Sí, ¿eres feliz?
-Que pregunta más idiota. Necesitaría estar loco para ir sonriendo como pendejo toda la vida. No, eso no es posible. Sólo los piches locos, esos que están en los manicomios viven felices, porque no se los está cargando la chingada como a uno con tantas madres que pagar.
- Pero nadie es totalmente cuerdo, todos tenemos algo de locos y en ese caso preferiría estarlo. Han sido aquellas personas a las que les han dicho locas o dementes las que han hecho grandes cosas.
El padre volvió al televisor, había comenzado una película que a pesar de haber visto repetidas veces merecía mayor atención que las incoherencias que decía su hijo.
Su hijo se levantó del sillón con aquella sonrisa que su padre siempre había apuntado de burlona y sarcástica. Él sabía que su padre ya estaba molesto. Tomó su mochila y giró a la izquierda, pero antes de entrar a su cuarto y cerrar la puerta le gritó

-Pero algún día los locos salvarán al mundo.

martes, 16 de junio de 2009

Algún día llegará...

"Cuando el poder del amor sobrepase al amor del poder, el mundo conocerá la paz."

James Marshall Hendrix.

domingo, 31 de mayo de 2009

Debate mental

Siempre he tenido problemas en el simple hecho de pensar en cosas abstractas e intangibles. La religión es uno de los temas más controversiales entre mi Yo, Ello y Superyó. El debate que se desarrolla en mi mente se comienza a dar de la manera más íntima. Escucho el sonido del silencio, tan estremecedor como hermoso pudiera ser y entonces comienza el ruido.
Mi cabeza es un caos completo, comienzo a tejer ideas que no terminan de construirse y la discusión entre mis impulsos y necesidades, mis deseos y desequilibrios comienza a romper el orden de la habitación.
Las preguntas comienzan a carcomer mi sentido común, sentido que ha quedado trastornado entre creencias, mitos e ideales. Cierro los ojos y comienzo a poner en orden el desorden que yo misma provoqué.
Alguna vez me dijeron que la religión y que creer en algo era parte sustancial del ser humano, en ese momento no quise contestar, tal vez porque evitaba una disputa de ideales en medio de la noche, o porque mi propio ser daba gritos ahogados en los que estaba de acuerdo.
Antes de creer en una autoridad divina, que todo ve y que ha decidido mi existencia, prefiero pensar en mi. Pensar en mi persona como la que puede determinar el rumbo y dirección que tenga mi vida y sin embargo caigo en mi propia contradicción al decir que creo en el karma.
Sí, creo en el karma y antes de conocer a Buda. Creo en aquellas pequeñas cosas que te hacen reflexionar y hacer una “buena acción”. Tal vez esto no me haga creyente y mucho menos budista, pero el sentir y saber que dentro de mi existen estas concepciones me hacen pensar en que no todo es dogmático y no existe una sola y única verdad.
Si bien mi mente no terminará de ponerse de acuerdo y el debate continuará, y así mientras las preguntas existan existiré y sólo yo estaré ahí para determinar mis acciones, lo que creo y dejo de creer.
Creo en mí y sé que construyo mis ideas día con día y que no necesito nada más. Creo en mí y eso me basta para existir.

domingo, 17 de mayo de 2009

Para hacer un poema Dadaísta. Tristan Tzara

"Coja un periódico.
Coja unas tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículoy métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante,aunque incomprendida del vulgo."


Dada manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo, VIII, 1920. Traducción de Huberto Haltter.

martes, 28 de abril de 2009

Liberación de sueños...

Esa noche, cuando la levedad del ser se hace presente y los párpados comienzan a hacerse pesados, recordé nuestra conversación.
El sueño comenzó poco a poco a vencerme y rehice el dialogo en mis más profundos pensamientos.
Tú, con esa sagacidad que te caracteriza me hablaste de tus pensamientos, dialécticas y teorías.
Sí, tienes razón, padecemos una grave enfermedad, un cáncer llamado tergiversación de la información. Es más fácil encender el televisor y esperar que te digan que es lo que debes de pensar, que es lo que debes de hacer incluso en quien debes de creer.
Es necesario erradicar esta verdadera enfermedad ¿por qué? porque causa especulación y ello origina pánico.
Nos hablan del miedo y sí, lo tenemos, pero ese miedo nos ha sido inculcado. Somos presa fácil a caer en una percepción manipulada y la continua sedación y parálisis mental.
Bajo una hegemonía mediática, la palabra confianza se circunscribe bajo el escepticismo ¿cómo confiar si de manera inconsciente nos intentan persuadir constantemente con todo un bombardeo de violencia, inseguridad, secuestros, robos y muertes?
Claro, si queremos un cambio, el cambio depende de nosotros. Pero es más fácil aceptar lo que ocurre como parte de la cotidianidad.
Yo te respondí que son pocas las personas las que tienen la disponibilidad de hacer algo, de leer, de informarse, porque es más fácil vivir con los ojos cerrados, como dijera algún día John Lennon. A lo que tú contestaste: Ah, pero una cosa es vivir con los ojos cerrados y otra tener una venda, entonces que cada quien haga de sus genitales lo que quiera.
Antes de abrir los ojos pensé que en efecto, soy escéptica ante lo que todos los medios y otras diversas fuentes indican, sin embargo no niego la posibilidad de conocer la verdad.

En ese instante sentí la pesadumbre de mi ser, lo cual indicaba que el sueño había terminado, abrí los ojos... todo seguía igual... tristemente igual...

viernes, 24 de abril de 2009

Mientras caminan los segundos

7:42 pm

tic, tac

Me pregunto ¿qué pasaría si olvidara mi reloj?

Tic, tac

Simplemente yo no podría dejar de preguntarte ¿qué hora es?

Tic, tac

Pocas ocasiones me logro percatar del sonido que producen las manecillas del reloj. Son silenciosas, pero en la soledad de una cruda madrugada, ese sonido se hace ensordecedor.

Tic, tac

Somos esclavos del tiempo, de cada hora, de cada segundo.

Tic, tac

¿Cómo detener el tiempo?

Tic, tac

Tardes lluviosas mezcladas con alcohol y la delicia de un jazz seductor.

Tic, tac

Se hacen presentes los secretos, las confesiones y las promesas que no se cumplirán.

Tic, tac

Los abrazos, caricias y pensamientos encontrados se encuentran en una misma habitación.

Tic, tac

Es el arte que se contrapone a la razón.

Tic, tac

Al orden establecido.

El reloj deja de sonar. El tiempo se detiene. Apareces tú, estas ahí, pero estas como ausente. Sólo será un beso, pero no será cualquier beso, será un beso perfecto.

Y después, mil años y medio habrán pasado.

Que raro, sentí que fue menos.

Tic, tac, tic, tac, tic, tac

8:13 pm