martes, 28 de abril de 2009

Liberación de sueños...

Esa noche, cuando la levedad del ser se hace presente y los párpados comienzan a hacerse pesados, recordé nuestra conversación.
El sueño comenzó poco a poco a vencerme y rehice el dialogo en mis más profundos pensamientos.
Tú, con esa sagacidad que te caracteriza me hablaste de tus pensamientos, dialécticas y teorías.
Sí, tienes razón, padecemos una grave enfermedad, un cáncer llamado tergiversación de la información. Es más fácil encender el televisor y esperar que te digan que es lo que debes de pensar, que es lo que debes de hacer incluso en quien debes de creer.
Es necesario erradicar esta verdadera enfermedad ¿por qué? porque causa especulación y ello origina pánico.
Nos hablan del miedo y sí, lo tenemos, pero ese miedo nos ha sido inculcado. Somos presa fácil a caer en una percepción manipulada y la continua sedación y parálisis mental.
Bajo una hegemonía mediática, la palabra confianza se circunscribe bajo el escepticismo ¿cómo confiar si de manera inconsciente nos intentan persuadir constantemente con todo un bombardeo de violencia, inseguridad, secuestros, robos y muertes?
Claro, si queremos un cambio, el cambio depende de nosotros. Pero es más fácil aceptar lo que ocurre como parte de la cotidianidad.
Yo te respondí que son pocas las personas las que tienen la disponibilidad de hacer algo, de leer, de informarse, porque es más fácil vivir con los ojos cerrados, como dijera algún día John Lennon. A lo que tú contestaste: Ah, pero una cosa es vivir con los ojos cerrados y otra tener una venda, entonces que cada quien haga de sus genitales lo que quiera.
Antes de abrir los ojos pensé que en efecto, soy escéptica ante lo que todos los medios y otras diversas fuentes indican, sin embargo no niego la posibilidad de conocer la verdad.

En ese instante sentí la pesadumbre de mi ser, lo cual indicaba que el sueño había terminado, abrí los ojos... todo seguía igual... tristemente igual...

viernes, 24 de abril de 2009

Mientras caminan los segundos

7:42 pm

tic, tac

Me pregunto ¿qué pasaría si olvidara mi reloj?

Tic, tac

Simplemente yo no podría dejar de preguntarte ¿qué hora es?

Tic, tac

Pocas ocasiones me logro percatar del sonido que producen las manecillas del reloj. Son silenciosas, pero en la soledad de una cruda madrugada, ese sonido se hace ensordecedor.

Tic, tac

Somos esclavos del tiempo, de cada hora, de cada segundo.

Tic, tac

¿Cómo detener el tiempo?

Tic, tac

Tardes lluviosas mezcladas con alcohol y la delicia de un jazz seductor.

Tic, tac

Se hacen presentes los secretos, las confesiones y las promesas que no se cumplirán.

Tic, tac

Los abrazos, caricias y pensamientos encontrados se encuentran en una misma habitación.

Tic, tac

Es el arte que se contrapone a la razón.

Tic, tac

Al orden establecido.

El reloj deja de sonar. El tiempo se detiene. Apareces tú, estas ahí, pero estas como ausente. Sólo será un beso, pero no será cualquier beso, será un beso perfecto.

Y después, mil años y medio habrán pasado.

Que raro, sentí que fue menos.

Tic, tac, tic, tac, tic, tac

8:13 pm